miércoles, 9 de diciembre de 2015

Grabados (1903-1939)

El grabado en la primera mitad del siglo XX en México, es muestra de lo complejo que ha sido el transcurso histórico de este país. Si tomamos como punto de referencia la Revolución de 1910, la reconfiguración política de la nación se vuelve un realismo que se compromete con los ideales que sirvieron como base para la movilización revolucionaria. La resulta, es así, una imperante figuración del movimiento muralista mexicano que sin lugar a dudas conlleva una importante injerencia en el trabajo de los grabadores de México en la modernidad. Su notoria influencia puede apreciarse tanto en estilo como en contenido en las obras de Leopoldo Méndez, el grabador mexicano más reconocido y uno de los principales actores de la fundación del Taller de la Gráfica Popular (TGP) en 1937. De esta manera, el arte del grabado ha quedado marcado ampliamente por la impronta del realismo, una figuración que pretende pasar del episodio histórico al episodio lúdico y fugaz de la vida cotidiana, del apacible ambiente bucólico a las prometedoras alegorías del progreso.

Ángel Zamarripa. Emiliano Zapata
Grabado, madera al hilo, Papel: 34x25.4 cm.

La Revolución Mexicana trajo consigo un estilo diferente, así como un contenido ideológico innovador; esta nueva visión artística fue caracterizada por una activa militancia y por la creación de una conciencia política y nacionalista, tal como puede observarse en el trabajo de Ángel Zamarripa, donde retrata a uno de los líderes del movimiento armado: Emiliano Zapata.




 
  



Francisco Díaz de León. 30-30 órgano de los pintores de México. Grabado en madera de pie, Papel: 16.6x13.6 cm.
Unos años después, en 1928 inició el movimiento ¡30-30!, cuyas manifestaciones y revista de nombre Órgano de los Pintores de México fueron ilustrados con grabados, siendo que los directores de las Escuelas al Aire Libre, así como los de los Centros Populares pertenecían a este grupo. Les mostramos a continuación una obra de Francisco Díaz de León relacionada con la publicación antes mencionad.

Pablo O'Higgings. Madre indígena. Litografía. Papel: 17.8x13.5.


Una corporación primordial en el avance de la gráfica en México fue el Taller de Gráfica Popular, constituido en 1937 por iniciativa de Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal. 

La idea original del taller era introducir en las artes gráficas contenidos de carácter popular y hacerlos una vez más accesibles a las masas. Por otra parte, ésta ofreció la oportunidad a los artistas de imprimir sus propias obras, exclusivo método que consideraban ideal para preservar íntegramente su idiosincrasia artística. De la carpeta que se dedicó al Taller de Gráfica Popular de la Colección Blaisten, les traemos Tren Revolucionario de Ignacio Aguirre.


Ignacio Aguirre. Tren Revolucionario.  Offset. Papel: 21.3x27.4.

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